Ultimo editorial de la Revista Discovery Salud
de
Abril 2010
¿La medicina se basa en
la ciencia o es puro marketing?
Estamos seguros de que la pregunta que encabeza este editorial, la
portada de revista y el reportaje que publicamos en páginas interiores
va a indignar a muchos médicos pero debemos ser ya claros y contundentes:
¡ha llegado la hora de replantearse por completo la actual praxis
médica porque ha pasado de ser una labor humanitaria reconocida y
respetada a un simple negocio donde la salud, la dignidad y la vida de las
personas importa cada vez menos!.
El actual paradigma médico sanitario está podrido. Ha
abandonado definitivamente sus principios mas sagrados y los
singular es que los médicos son corresponsables de esta situación
cuando son, junto con los pacientes, las principales víctimas lo
denunciamos en el editorial del pasado mes y volvemos hacerlo ahora porque
estamos decididos a reiterarlos hasta que la mayoría de la gente
despierte de su letargo.
La actual medicina convencional, ortodoxa o farmacológica que
algunos llaman "científica" no se basa en el conocimiento
científico sino en de las estadísticas y estudios
hábilmente manipulados y en "asociaciones" especulativas
jamás demostradas .Los médicos hablan ya de miles de enfermedades
cuyas causas desconocen y por tanto son incapaces de prevenir y, por ende, de
curar. Y se limitan a recetar fármacos no sólo inútiles
sino que provocan además numerosas patologías está
demostrado más allá de cualquier duda. Cada vez más metaanálisis demuestran que los tratamientos
convencionales no funcionan en prácticamente ninguna patología,
que los tratamientos oncológicos de referencia, cirugía,
quimioterapia y radioterapia, son un rotundo fracaso, que los antidepresivos y
los antiinflamatorios son no sólo ineficaces sino enormemente peligrosos
al igual que los fármacos para bajar el colesterol-sin olvidar que es
una absoluta falsedad tener altos
niveles de él sea peligroso-... y así un largo etcétera.
En realidad, ¡no hay un solo fármaco que cure nada!
Cómo hemos repetido hasta la saciedad, excepción hecha quizas de los antibióticos. Ni siquiera los métodos de diagnóstico
son a menudo de fiar. Un TAC , una resonancia
magnética, una radiografía o una ecografía ayudan a veces
a saber algunas cosas pero nada más. Entreguese
una radiografía o una ecografía a tres expertos y es probable que
se obtengan cinco diagnósticos posibles. ¡Y qué decir de la
técnica PCR para medir la carga viral en sida, o los tests ELISA yWestern Blot!.
Su fiabilidad es nula. Lo mismo que el tests más usado en el mundo para
detectar el cáncer de próstata, es decir, el análisis de
antígeno prostático específico (psa).
¡Es mentira que sirva para eso! Y es que vivimos en una sociedad
completamente medicalizada. Hay fármacos para
todo. Bueno, más bien para tratar síntomas y para prevenir
enfermedades (incluidas las tan numerosas como ineficaces vacunas que en
realidad ni previenen ni curan aunque sí provocan todo tipo de problemas
de salud).
Hasta a los niños más pequeños se les destroza ya
con fármacos. Inventados en la industria farmacéutica cada
día más y más enfermedades inexistentes. Hay que vender,
vender, vender... lo que sea. Fármacos para cuando uno está
triste y para cuando se haya preocupado, para cuando está inquieto o
cuando duerme mal, para cuando está gordo y para cuando esta delgado...
toda situación de tensión física, mala
alimentación, sentimiento o emoción natural se han catalogado
como enfermedades y hay que tratar ¡con fármacos!
Con medicamentos sintéticos patentados que hay que comprar luego
a los inventores de todas esas "enfermedades". La verdad es sin
embargo que la inmensa mayoría de las patologías reales tienen
las mismas causas. Y que para superarlas ¡no hay que tomar en absoluto
fármacos! Éstos por el contrario perjudican casi siempre mucho
más de lo que ayudan (cuando lo hacen que es casi nunca). Es más,
¿no se ha dado el lector cuenta de lo que hacen los médicos
cuando alguien está realmente grave? Le internan en un hospital para
procurar que esté relajado-obviamente eso en los hospitales
públicos suele ser ya una quimera-, le dejan en ayuno o semi ayuno, le alimentan con suero introduciéndoselo
mediante goteo intravenoso ¡y dejan al organismo que se recupere por
sí mismo!
Aunque para disimular se les ofrezca de vez en cuando algún
fármaco suave para aliviar síntomas. Entiéndase: los
ensayos que se han hecho de la inmensa mayoría de los fármacos
están manipulados. Y aún así ninguno ha demostrado
jamás que con su uso se supere una sola enfermedad luego por ende es
imposible que los tratamientos médicos funcionen ya que casi todos se
basan en fármacos vamos a repetirlo una y otra vez hasta que se
comprenda: la inmensa mayoría de las llamadas enfermedades tienen las
mismas causas y se solucionan de la misma manera. Y aunque lo hemos ido
explicando a lo largo de estos años en breve lo haremos en detalle para
ver si de una vez se entiende.
José Antonio Campoy