El Riñón.

El parénquima, tejido renal, contiene los nefrones, que segregan , filtran y reabsorben los liquidos del cuerpo. La orina es segregada por los nefrones.



























Nuestro cuerpo esta compuesto de agua en un un 70% , y cuando vivimos un conflicto relativo a líquidos ( agua, nieve, gasóleo, leche, suero, ...) es como si tuviéramos miedo a perder toda nuestra agua, por lo que bloqueamos su salida del cuerpo.

En fase activa se produce una necrosis del tejido renal que bloquea y contiene la orina. En fase de resolución  se forma un gran quiste renal o proliferación celular.

Este quiste es un nuevo parenquima cuya finalidad es sustituir al viejo riñón que se volvió ineficaz, y la producción de orina es mayor que antes del trauma.

El quiste se puede tener toda la vida sin sufrir ningún problema por lo que se desaconseja su extirpación. Salvo que sea demasiado grande en cuyo caso se puede operar al final de las vascularizaciones ( como para los quistes ováricos), antes de intervenir.

Se desaconseja totalmente el uso de la diálisis , porque se puede vivir perfectamente a condición de eliminar 200 c.c. de orina al día, y todo el mundo elimina esa cantidad.

La diálisis genera además casi siempre un nuevo trauma de trasfusión que afecta al bazo, nuestra reserva biológica de sangre.










Aprendiendo a nadar





Isabel de apenas 5 años
aprende a nadar sin
tocar el suelo, y sus
padres deciden que

ya es hora de lanzarla allí donde el agua cubre, pero Isabel tiene demasiado miedo todavía.

Su padre y su madre deciden llevarle a dar una vuelta en la barca y, cuando esta en alta mar, la empujan dentro del agua

¡Qué susto más horrible ! Inmediatamente Isabel produce una necrosis del parenquima para contener la orina.



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